Los españoles desvelan qué meterían en su 'kit de supervivencia'
La Semana Santa
Hoy hablamos de la Semana Santa.
Una de las cosas que más decimos cuando viajamos fuera, y sobre todo a lugares alejados de nuestra cultura, es aquello de “qué exótico”. Lo decimos de aquellas cosas que están tan alejadas de nosotros que las vemos como algo completamente ajeno y extraño. Pero claro, lo vemos desde fuera, somos de fuera y no podemos entender esas cosas. Porque para la gente de ese lugar es su normalidad, es su cultura y son sus tradiciones, es algo normal. Lo que muchas veces no nos paramos a pensar es que nuestras tradiciones, nuestras celebraciones y nuestra cultura también son exóticas para personas que vienen de fuera. Y es cierto que a mí a veces me pasa que, cuando estoy en una celebración propia de este país, por un segundo me salgo de mí mismo y pienso: “Esto lo ve ahora mismo alguien de fuera y alucina”.
Hoy vamos a hablar de una celebración que existe en muchos lugares del mundo, pero que en España la celebramos de una manera muy diferente a otras culturas. Hablo de la Semana Santa.
Si te parece, oyente, vamos a empezar por el principio, es decir, preguntándonos qué es la Semana Santa. Lo primero que tenemos que saber es que es una festividad cristiana, que se celebra anualmente y que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Dura siete días, desde el conocido como Domingo de Ramos hasta el siguiente domingo, que sería el Domingo de Resurrección. Durante esa semana se recuerdan los últimos días de la vida de Jesucristo.
Por eso, los días más importantes de la Semana Santa son el Jueves Santo, el Viernes Santo y el Sábado de Gloria, y a estos tres días se los conoce como el Triduo Pascual. ¿Por qué esos días son los que tienen más importancia? Bueno, porque el Jueves Santo se conmemora la Última Cena, el Viernes Santo es la crucifixión y, por tanto, su muerte, el Sábado Santo es día de duelo y, finalmente, el Domingo de Pascua es cuando se celebra que Jesucristo ha resucitado.
Algo interesante que pasa con la Semana Santa es que no hay un día fijo para su celebración, sino que la fecha depende de varios factores. Este año, por ejemplo, la Semana Santa es la semana que viene, del domingo 13 de abril al siguiente domingo, que es 20 de abril.
¿Por qué no hay una fecha fija? Porque la fecha en que se celebra tiene que ver con la primavera y el ciclo lunar. De esta manera, el Domingo de Resurrección tiene que ser el primer domingo después de la primera luna llena del equinoccio de primavera.
Empecé este episodio hablando de que nuestra celebración de la Semana Santa puede ser un poco chocante para otras culturas, así que creo que ha llegado el momento de que hablemos de cómo se celebra la Semana Santa en España. Lo primero que tengo que decirte es que ni siquiera en todo el país se celebra de la misma manera. Aunque el concepto sea el mismo, el modo de celebrarlo es diferente.
Pero vamos a ver cómo es. Lo que caracteriza a nuestra Semana Santa es que, durante esa semana, salen a la calle las procesiones.
¿Qué son las procesiones? El principal elemento de las procesiones son los pasos, que, por explicarlo de manera muy sencilla, son unas estructuras donde se colocan distintas representaciones del evangelio o imágenes de Jesús o la Virgen. Estos pasos, además de las imágenes, van decorados con velas y con flores, y hacen un recorrido por las distintas ciudades.
Los pasos son estructuras que llevan mucho peso y son cargados normalmente por hombres que van debajo y los transportan con sus hombros o con su cuerpo. A estas personas que llevan los pasos se las conoce como costaleros.
Fíjate que el paso más pesado de España es el de la Virgen de la Esperanza de Málaga. Pesa 5700 kilos, se necesitan 257 hombres para transportarlo y cada uno de ellos soporta unos 22 kilos.
Las procesiones, además, se acompañan de los nazarenos, que en algunas zonas los llaman penitentes. Van vestidos con túnicas y capirotes, donde solo se les ven los pies y los ojos. Visten de diferentes colores, dependiendo de la Hermandad a la que pertenezcan. Se supone que estas personas van haciendo penitencia y, por lo tanto, no se sabe quién se esconde detrás de cada uno de ellos. Los nazarenos pueden portar velas o cruces, y hay quienes hacen todo el recorrido descalzos. Lo normal es que deban ir en silencio.
La procesión se acompaña también, normalmente, con una banda de música que va tocando la música religiosa que acompaña el recorrido. Además, detrás de los pasos suelen ir personas, fieles de esa imagen o de esa Hermandad. Estas personas suelen ir acompañando a pie al paso porque han hecho alguna promesa y deben ir en silencio.
Decía que esta es la base de la Semana Santa de nuestro país, pero las diferencias entre cómo se celebra esta festividad en los distintos puntos de España son enormes. La Semana Santa del norte y del centro de España es mucho más sobria, más silenciosa y mucho más contenida. En cambio, en el sur, la cosa se vive de una manera más fervorosa, bulliciosa y mucho más pasional. Hasta en la Semana Santa se notan las diferencias en la cultura y la forma de ser de los del norte y del sur.
Te aseguro que, si nunca has visto un paso de Semana Santa, es algo que impresiona mucho. Impresiona cuando lo ves en el norte y el centro porque hay un silencio que a veces puede ser abrumador. Y ver esas imágenes acompañadas de nazarenos casi en silencio es impresionante. Pero ver la Semana Santa del sur es algo digno de presenciar al menos una vez en la vida. Son calles llenas de gente, viendo pasar a las imágenes y acompañadas de una gran emoción.
Por ejemplo, en la Semana Santa de Sevilla, es muy típico gritarles cosas a los pasos. A las vírgenes se les suele gritar “¡guapa!”.
Te hablo de la Semana Santa de Sevilla porque es una de las más famosas de nuestro país y su “madrugá”, que es como se denomina la noche del Jueves al Viernes Santo, es mundialmente conocida. Allí hay una rivalidad eterna en la ciudad entre dos de sus vírgenes más famosas: la Esperanza de Triana y la Macarena.
Es famosa la Semana Santa de Sevilla y del sur en general por la manera en que se llevan los pasos, ya que, ten en cuenta que son transportados por gente que va debajo del paso. Ellos no ven, los va guiando una persona. Y ojo, que hay veces que los pasos se mueven al ritmo de la música, cosa que no es sencilla de hacer.
Algo muy típico, sobre todo en el sur de España, son las saetas. ¿Qué son las saetas? Son cantes flamencos que se cantan a las imágenes y que expresan el dolor y el fervor religioso. Se cantan desde un balcón y, cuando alguien empieza a cantar, todo el mundo se calla, y cuando digo todo el mundo, es todo el mundo, hay un absoluto silencio. En la calle solo se escucha a esa persona cantando a capela hacia la imagen en cuestión.
Realmente, la Semana Santa es algo muy complicado de explicar, y si tienes la oportunidad, tienes que verlo en directo. Pero si eso no es posible, te recomiendo que veas algún vídeo para que puedas visualizar lo que estamos hablando. Porque lo cierto es que, aunque no seas creyente, es difícil no emocionarse por momentos en la Semana Santa.
Pero en la Semana Santa tenemos más tradiciones. Lo primero es que esta semana es una semana de vacaciones escolares, los colegios, institutos y universidades hacen una semana entera de vacaciones. Las personas que trabajan también tienen algún día libre y muchas cogen vacaciones esta semana. Oficialmente es día festivo el Viernes Santo. También en algunas comunidades es festivo el Jueves Santo o el Lunes de Pascua. Tradicionalmente, aunque ya cada vez se hace menos, en la Semana Santa era común el ayuno, sobre todo el Viernes Santo, cuando además no se podía comer carne. Sin embargo, los cristianos que siguen la religión a rajatabla todavía mantienen esta práctica.
Por eso, es muy típico de la Semana Santa comer bacalao, puede ser bacalao solo o también en el conocido potaje de vigilia, que es un potaje de garbanzos, bacalao y espinacas. Otra cosa muy típica son los postres, donde sin duda los más conocidos son los pestiños, los buñuelos y las torrijas. Solo de pensarlo me entra hambre.
Los buñuelos, que se llaman buñuelos de viento, son una masa de harina, leche, agua, azúcar, levadura, huevos, sal y mantequilla que luego se fríe. En algunos casos los puedes rellenar. Tienen una forma redonda y, cuando los muerdes, parece que se desinflan, de ahí que parezca que están rellenos de viento.
Las torrijas son un postre de aprovechamiento, porque se solían hacer con pan del día anterior. Es pan rebozado en leche y huevos, frito y luego con azúcar y canela. Es un vicio.
Los pestiños también son una masa frita que luego se reboza en miel y llevan ajonjolí, lo que les da un toque superespecial.
Como ves, la Semana Santa es una festividad cristiana donde ese fervor religioso sale a la calle y se vive en la ciudad. Pero es cierto que, aunque mucha gente la vive con auténtica fe y fervor religioso, también es una festividad que se puede admirar desde un punto de vista ateo. Puedes admirar los pasos y dejarte contagiar por la emoción que envuelve la fiesta.
Serrat entrega una partitura original de Mediterráneo a la Caja de las Letras: «La vida es un regalo»
El cantautor también deja su primer disco de 1965, un libro de Miguel Hernández con anotaciones y una máquina de escribir
Recibe el premio Antonio de Sancha en un acto en el Cervantes y deja abierta la posibilidad de un nuevo disco y su vuelta a los escenarios
García Montero: «Serrat nos ha enseñado a vivir con versos en la boca