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Así confían los españoles en la ciencia: nueve de cada diez cree que se curará el cáncer antes de 2050
Oyente, cuando piensas en el futuro, ¿qué te imaginas? Tal vez coches que se conducen solos, viajes espaciales o avances médicos que hoy parecen imposibles. La palabra “futuro” siempre la relacionamos con la esperanza y con la mejora, con el avance, aunque también otras veces con la incertidumbre y el miedo. Y muchas veces, cuando hablamos del futuro, en realidad estamos hablando de ciencia, porque las mejoras que trae el futuro se deben casi siempre a los avances científicos. De eso precisamente hablamos en la primera noticia de hoy.
¿Hay algo más terrible que el cáncer? Es una de las peores enfermedades y muchas personas la padecen y, lamentablemente, es bastante probable padecer esta enfermedad a lo largo de la vida. Los datos dicen que una de cada cinco personas desarrollará cáncer a lo largo de su vida. Pero no nos alarmemos, esto también se debe a que ahora vivimos vidas muy largas. Pero bueno, es una enfermedad bastante fastidiada y siempre tenemos la esperanza de que por fin se descubra una cura para el cáncer.
La realidad es que la noticia de hoy no habla de la cura para el cáncer, ojalá esa fuera la noticia, pero sí habla de la esperanza que tienen los españoles en que se descubra esa cura.
Una encuesta reciente realizada en España revela algo muy interesante: casi nueve de cada diez españoles creen que la ciencia logrará curar el cáncer antes del año 2050. Es decir, existe una enorme confianza en que en las próximas décadas se produzca un avance definitivo en uno de los mayores desafíos médicos de nuestro tiempo. No solo eso, sino que también hay una mayoría que piensa que se podrán eliminar muchas enfermedades graves gracias a la investigación científica
Sin embargo, aunque los españoles somos muy optimistas con la ciencia en relación a la salud, no somos tan optimistas cuando la pregunta cambia y se habla de otros grandes problemas globales. Por ejemplo, mucha gente no cree que la ciencia pueda frenar el cambio climático por sí sola, y todavía menos personas piensan que pueda acabar con la pobreza. Y es curioso, tenemos mucha confianza en la ciencia en resolver problemas de salud supercomplejos, pero no en resolver otros problemas sociales o medioambientales.
¿Por qué pensamos esto? Probablemente porque los avances médicos son más visibles y más directos. Vemos nuevas vacunas, nuevos tratamientos, operaciones que antes eran impensables. Son logros concretos, medibles. En cambio, cuestiones como el cambio climático o la pobreza no dependen solo del conocimiento científico, sino también de decisiones políticas, económicas y sociales. La ciencia puede aportar soluciones técnicas, pero la aplicación de esas soluciones depende de muchos otros factores.
Así que te lanzo la pregunta, oyente: ¿tú también crees que veremos la cura del cáncer antes de 2050? ¿O piensas que somos demasiado optimistas cuando imaginamos el poder de la ciencia? Sea cual sea tu respuesta, lo interesante es reflexionar sobre cómo percibimos el progreso y qué esperamos realmente del conocimiento científico.
Un cura intenta vender por Wallapop las puertas de su iglesia en Valladolid por 390 euros
Vamos con la segunda noticia del día. ¿Te imaginas entrar en una aplicación de cosas de segunda mano y ver que están vendiendo algo de la iglesia de tu pueblo? Pues eso es lo que ha pasado en nuestra segunda noticia de hoy.
Para conocer esta noticia tenemos que viajar a un pequeño pueblo de 110 habitantes de Valladolid, España, llamado Ventosa de la Cuesta. Allí, una vecina del pueblo, llamada Malena Alonso, ve un anuncio publicado en Wallapop, una aplicación de compraventa de artículos de segunda mano. Cuando ella ve el anuncio piensa que no puede ser real, porque lo que ve anunciado le parece una locura, así que se pone en contacto con la alcaldesa para informarle de este anuncio.
Paremos un segundo aquí, porque tú te estarás preguntando: ¿qué dice ese anuncio para que llamara a la alcaldesa? Pues era un anuncio donde se ponían a la venta las puertas de la iglesia del pueblo. Iglesia en la que se cree que está enterrado el famoso escultor español Alonso Berruguete. El caso es que el anuncio decía: “Portada de madera de iglesia barroca del s. XVI. En condiciones aceptables. 390 €”.
¿Qué dijo la alcaldesa? Te lo cuenta la propia Malena: “Hablamos con la alcaldesa para ver si era verdad y nos dijo que sí, que las había puesto a vender un amigo del cura y que se habían encargado otras puertas”. Como no obtuvo mayor respuesta ni reacción, esta mujer decidió publicar un vídeo contando esto en redes sociales y denunció el anuncio a Wallapop. Porque lo cierto es que esta plataforma no permite la venta de bienes de instituciones públicas o religiosas, más que nada porque esto supondría “un acto ilegal de apropiación indebida de bienes”. Vamos, que no puedes vender algo que no es tuyo.
El vídeo denuncia llegó a más de 200.000 visualizaciones y lo primero que ocurrió es que el anuncio desapareció de esta plataforma. Después pasó lo que tenía que pasar, y es que esta historia llegó a oídos de la Archidiócesis y hasta el delegado de Patrimonio se puso en contacto con la mujer para preguntarle qué estaba pasando. Patrimonio es un organismo gubernamental que vigila la conservación del patrimonio cultural o material del país, en este caso una iglesia también forma parte del patrimonio del país porque es algo con mucha historia. Cuando el delegado de Patrimonio conoció la historia en detalle, visitó la iglesia para hacer una inspección. Y la Iglesia pide calma porque el anuncio ya se ha eliminado.
Lo que han hecho desde Patrimonio es pedir un informe sobre el estado de las puertas para, según palabras de ellos, tomar la decisión “más correcta y acorde a la Ley con base en criterios técnicos y de conservación del patrimonio”. Además, la Archidiócesis les ha recordado a los curas, por las posibles ideas que pudieran sacar al ver esta noticia, que hay unos protocolos que seguir con Patrimonio en caso de que tengan en sus parroquias bienes que estén en un estado de mala conservación. Y desde luego este protocolo no pasa por venderlos en Wallapop.
Habrá que esperar a ver qué pasa, pero la mujer protagonista de esta noticia, Malena, la denunciante, lamenta la mala publicidad que está teniendo el pueblo a raíz de esta noticia. Además, ellos llevaban años luchando por poner a este pueblo en el mapa gracias al supuesto entierro del escultor que citamos antes, Alonso Berruguete. Ahora que lo pienso, debió de ser un dilema moral para ella la denuncia, porque sabía que, al denunciar, la publicidad iba a ser mala e iba a echar por tierra la lucha de años. ¿Tú qué habrías hecho, oyente?
Despiden a un trabajador por ir 14 veces al cuarto de baño en menos de un mes
Llegamos a la última historia del día. Te voy a hacer una pregunta un tanto íntima, oyente. ¿Cuánto tiempo pasas en el baño en tu lugar de trabajo? Es una pregunta un poco rara y no hace falta que me contestes, pero atento a la última noticia de hoy, porque de ir al baño en el trabajo es de lo que vamos a hablar.
Para conocer esta noticia nos tenemos que ir a China y allí vamos a conocer a un hombre llamado Li. Este hombre llevaba más de diez años trabajando para una empresa como ingeniero cuando un día lo despidieron. ¿Por qué? Por sus continuas visitas al baño. Cosa que a Li no le pareció bien y han terminado en juicio.
Veamos qué pasó. Según la empresa, este hombre fue al baño 14 veces entre abril y mayo de 2024. Claro, si lo miras así tampoco parece una barbaridad de veces, 14 veces en dos meses, realmente son pocas veces. Pero ojo, porque la empresa no se quejaba del número de veces, sino de la duración de esas visitas. La empresa dice que en algunas de esas ocasiones la ausencia en el baño llegó a las cuatro horas.
Parece ser que fue a raíz de una de esas ausencias de horas cuando la empresa se mosqueó y terminó despidiéndolo. Porque en ese tiempo la empresa le envió mensajes por un servicio de mensajería interna y Li no contestó, cosa que tenía que hacer porque su empresa le obligaba a estar presente en su horario laboral. Si yo hubiera sido Li, habría respondido desde el baño para disimular una ausencia tan larga.
¿Qué ha dicho Li? Él dijo que sus visitas al baño eran debidas a cuestiones de salud, más concretamente por un problema de hemorroides. Li aseguró que se había sometido a varias operaciones y presentó como prueba medicamentos para las hemorroides comprados meses atrás. Por eso, él denunció a la empresa tras su despido, porque dice que el despido fue improcedente, ya que él iba al baño por motivos de salud. Como compensación, pedía una indemnización de 320.000 yuanes, lo que vendría a ser, al cambio, unos 38.000 euros.
El tribunal dijo que esas ausencias tan prolongadas no se justificaban por su problema de salud, puesto que el tiempo que pasaba en el baño «superaba con creces» las necesidades de este hombre. Además, dijeron que si tenía este problema de salud debería habérselo comunicado a la empresa o haberse pedido una baja laboral, cosa que nunca hizo. Al no hacerlo, la empresa dice que no tenía conocimiento de los problemas de salud de su empleado.
¿Qué ha pasado al final? Tras varios juicios han llegado a un acuerdo y la empresa le ha concedido una indemnización de 30.000 yuanes, lo que serían unos 3.600 euros al cambio.
Ahora te pregunto, oyente, ¿estás haciendo cálculos sobre cuánto vas al baño en tu trabajo? Quizá pasarse 4 horas en una visita al baño es un poco exagerado, supongo que de ahí venían los problemas de hemorroides de este pobre hombre.