samedi 4 octobre 2025

Cours de conversation en espagnol du 3 octobre

 2136. Cómo superar la “meseta del intermedio”


Hoy hablamos de cómo superar la meseta del intermedio.

Ponte en esta situación. Organizas una cena en tu casa e invitas a 20 amigos. Has prometido preparar 10 pizzas. Es mucho trabajo, pero todo el mundo va a colaborar. Al principio estás solo en la cocina: trabajas concentrado y en 10 minutos ya tienes lista la primera pizza. Vas a buen ritmo.

Llega el primer amigo y se une a la tarea. Ahora sois dos: en los siguientes 10 minutos hacéis dos pizzas. Perfecto, la productividad se ha duplicado, tiene lógica, una persona hace una pizza en ese tiempo, pues dos personas hacen dos pizzas. Poco a poco van llegando más invitados y todos quieren ayudar. La cocina se convierte en una cadena de producción: unos amasan, otros ponen el tomate, otros el queso… Piensas: “¡Perfecto! Ahora, en un momento, acabaremos las 10 pizzas”.

Pero ocurre algo inesperado. Cuando ya sois diez personas apretujadas en la cocina, en 10 minutos apenas lográis hacer 4 pizzas. ¿Cómo puede ser? En teoría deberíais ir mucho más rápido, deberías haber sacado 10 pizzas.

La respuesta es sencilla: la cocina se ha convertido en un caos. Hay demasiado ruido, no hay suficiente espacio en la encimera, algunas personas se estorban entre ellas, otras personas se han puesto de cháchara y se han distraído… Te has dado cuenta de que cada persona nueva que entra no aumenta la productividad al mismo ritmo, sino que llega un punto en el que prácticamente no se saca más trabajo adelante, llega un punto en el que se estanca la producción, por muchas más personas que participen.

¿Y por qué te hablo de pizzas? Pues, oyente, porque esto que ocurre cuando preparas unas pizzas en tu casa, también ocurre en el aprendizaje de español y en cualquier otro ámbito de la vida. Te presento la ley de los rendimientos decrecientes. Un día podemos dedicarle un episodio exclusivo, pero explicado de forma resumida, esta ley nos dice que cuando seguimos añadiendo recursos a una actividad, cada unidad adicional, cada recurso nuevo, aporta menos beneficio que la anterior. Estos recursos pueden ser tiempo, dinero, personas, esfuerzo, etc.

Esto significa que al principio de cualquier actividad, es fácil crecer, avanzar, pero llega un punto en el que te estancas. Y esto se ve en muchos ámbitos de la vida, pero el que nos interesa hoy es el aprendizaje de un idioma. Al inicio avanzas muy rápido. Pero luego llega el momento en que, aunque estudies lo mismo o incluso más horas que antes, el progreso es muy lento. Más esfuerzo, más horas invertidas en aprender, no significa más resultados. Entonces, cuando llegas a este punto, lo primero es que tienes que aceptar que vas a avanzar más lento, pero también tienes que darte cuenta de que para seguir mejorando necesitas cambiar la estrategia y empezar a hacer cosas distintas.

En los idiomas se dice que has llegado a la meseta del intermedio o intermediate plateau, en inglés. Este es un término que viene del inglés, sinceramente meseta del intermedio es un término que en español no suena muy natural porque es una traducción directa del inglés, por eso yo lo definiría de forma más natural como “estancamiento”. No avanzas, estás estancado. 

Y este estancamiento es desesperante. Porque piensas: “¿Qué estoy haciendo mal? Dedico mucho tiempo al español, tengo clases, escucho podcasts, hago ejercicios, veo vídeos en español… ¿por qué no avanzo?”. Y la verdad es que no estás haciendo nada mal. Simplemente has llegado a un punto natural en el aprendizaje, y en ese punto seguir haciendo lo mismo ya no sirve.

La solución es cambiar la forma en que aprendes. Tendrás que salir de esa zona de confort y obligarte a hacer cosas nuevas: leer textos más complicados, hablar de temas que no dominas, escuchar a personas con distintos acentos, escribir textos más largos y más profundos y cosas así.

Obviamente la solución será distinta para cada estudiante, pero hoy vamos a ver algunos consejos e ideas generales.

Primero, antes de nada, tengo que decir que es normal avanzar más lento cuando llegas al nivel intermedio de un idioma, no hay que preocuparse mucho por esto. Es importante recalcar esto porque hay que entender las diferentes etapas del aprendizaje. En los niveles básico y básico-intermedio se avanza mucho más rápido. Sin embargo, es cierto que cuando llegas al nivel intermedio puedes notar que avanzas demasiado lento y quizá puede ser culpa de tu rutina. Ahí es cuando hay que hacer cambios, porque podría ser que tu rutina no esté bien adaptada a este nivel más exigente.

Uno de los principales motivos por el que los estudiantes se quedan estancados es porque se acomodan en escuchar o leer el mismo tipo de contenido, y también hablar o escribir de lo mismo, en cuanto a temática y también en cuanto a dificultad. Es decir, llegas al nivel intermedio y estás cómodo porque en tu rutina de español entiendes el 90 o 95% de lo que escuchas y además escuchas o lees sobre los temas que más te interesan. Tienes una clase de español y la conversación es una gozada con tu profesor, la disfrutas mucho, porque te comunicas perfectamente y no tienes casi fallos, seguramente porque sueles hablar siempre de temas similares y usar las palabras y expresiones que ya conoces. Y aunque eso está bien, te limita. La comodidad es agradable, pero en exceso nos perjudica.

Estás aquí, escuchando este pódcast, te hace muy feliz porque entiendes todo lo que digo… ¿Estás disfrutándolo, eh, oyente? ¿Estás cómodo? Bueno, pues querido oyente, ahí tienes un aspecto en el que podrías mejorar.

Por supuesto, no estoy diciendo que dejes de escuchar este pódcast, si lo disfrutas, aunque entiendas el 100 % de lo que digo es una buena rutina. Pero si prácticamente todo lo que escuchas o lees lo entiendes a la perfección, tienes que cambiar eso, tienes que empezar a sentirte un poquito incómodo. 

Volvemos de nuevo a la regla del 80-20, que no voy a pararme en ella porque ya la mencioné la semana pasada. Pero bueno, tienes que empezar a consumir contenido más difícil, en el que no entiendas un 15-20 %. Tienes que estar en ese punto que sea suficientemente retador para aprender y para que también sea estimulante, pero que tampoco sea demasiado difícil. El contenido tiene que contener vocabulario y estructuras nuevas. 

Y aquí entra otro concepto importante: el tipo de práctica. No es lo mismo escuchar un episodio de un podcast y cuando acabes dejarlo ahí, que escucharlo, tomar notas mientras lo escuchas, volver a escucharlo prestando atención a las partes que no entendiste, buscar todas las palabras que no entendiste en el diccionario, prestar atención a las estructuras gramaticales nuevas y, después de hacer todo eso, escribir un texto practicando esas nuevas palabras y estructuras o preparar unas notas para hablar sobre ese tema en una clase de español. ¿Ves la diferencia? Una cosa es una práctica simple y la otra es una práctica deliberada. 

Si te sientes estancado, es posible que gran parte de tu rutina consista en lo que llamamos práctica simple. Escuchas pódcasts por placer, lees libros,  charlas con un amigo en español, o charlas con tu profesor. Pero haces todo esto sin planificarlo mucho, no anotas las nuevas palabras, no dedicas tiempo a analizar ese audio o ese libro, no escribes o hablas sobre lo que has leído o escuchado… Es decir, consumes contenido pero sin dedicarle mucho esfuerzo a asimilarlo. No estoy diciendo que sea una mala rutina, está bien hacer eso, pero no es suficiente. Si la mayor parte de tu rutina es así, te va a costar salir del estancamiento. 

La práctica deliberada es más intencional, más consciente. Por ejemplo, si tienes una clase con tu profesor, la práctica deliberada sería hacer varias cosas. Primero, preparar un tema antes de la clase, ver varios vídeos sobre el tema, anotar palabras o expresiones que no conoces y ponerte un objetivo para esa charla, que puede ser usar esas palabras durante la clase. Después pides feedback a tu profe, que te diga los errores que has cometido. Anota esos errores. Al acabar la clase, analiza los errores y escribe un texto resumiendo algunos temas que tratasteis en la conversación. Eso es la práctica deliberada. Es más tedioso, requiere más esfuerzo, pero es mucho más productivo. 

Eso sí, esto no significa que ahora solo tengas que hacer práctica deliberada y olvidarte de las cosas más sencillas. Tienes que hacer las dos cosas. Puedes pensar que si solo buscas la eficiencia solo deberías hacer práctica deliberada, pero yo creo que eso a largo plazo no es sostenible. También es muy útil tener charlas relajadas en español, leer un libro o escuchar un pódcast que entiendes perfectamente y que no te requiere mucho esfuerzo. Eso es agradable y es reconfortante. Como se suele decir, una de cal y otra de arena.

Por ejemplo, un día puedes ver una serie que te encante, que entiendes bastante bien, con subtítulos y sin presiones, solo para disfrutar. Y al día siguiente puedes ver otra serie, pero esta vez de forma más deliberada. Primero ves el capítulo sin subtítulos, luego vuelves a ver el mismo capítulo con subtítulos y vas pausándola para revisar las palabras que no has entendido. Un día puedes leer un libro sin preocuparte mucho por las palabras nuevas, pero otro día puedes coger un artículo y analizarlo en detalle, subrayar palabras nuevas y escribir un pequeño resumen con ese vocabulario nuevo. 

Otro tema que comentamos antes relacionado con la comodidad es que muchas veces somos monotemáticos. Por ejemplo, a mí me gustan los temas de economía y negocios, entonces en el pasado en muchas clases de inglés hablaba mucho de ese tema pero no hablaba de otros temas. Y eso limitaba mi aprendizaje. Una vez más, está bien hablar de lo que te interesa, claro que sí, pero hay que buscar un equilibrio, porque en la vida real no siempre vas a hablar de los temas que más te interesan. Entonces otra idea para salir de ese estancamiento es buscar nuevos temas. 

De hecho, esto es algo que intentamos hacer en el podcast, hablar de temas diversos para no estancarnos solo en una temática. Busca temas nuevos y poco familiares: ciencia, economía, cocina, deportes, política, biografías, moda, salud… Cuanto más diverso el contenido, más rico será tu español.

Y otro consejo que ya hemos visto anteriormente: haz seguimiento de tu proceso. Es muy importante. Escribe las rutinas que vas a hacer cada día, haz una checklist e intenta cumplirlas cada día. Parece algo muy básico, pero funciona muy bien, porque si planificas el aprendizaje podrás tener una rutina equilibrada, con práctica más simple y práctica más deliberada y compleja. Así eres consciente de lo que estás haciendo. Y si después de un tiempo no avanzas o no te sientes cómodo, puedes ver qué has estado haciendo y qué cosas podrías cambiar.

Y por último, oyente, vamos a hablar de la mentalidad. Cuando llegas a este estancamiento, a esta meseta, parece kilométrica, parece un desierto y es complicado ver el final. Es posible que lleves años con esta sensación. Pues aquí tenemos que aplicar el optimismo realista, un tema del que hablamos Rebe y yo en el episodio premium 313. Tienes que ser optimista, no puedes tener dudas de que vas a salir de ese estancamiento, vas a alcanzar la fluidez, no puedes tener ni la mínima duda, pero, al mismo tiempo, tienes que ser consciente de que va a llevar tiempo, va a ser un proceso lento y va a requerir esfuerzo, tienes que esforzarte y poner de tu parte para salir de ahí, pero sabes que el esfuerzo vale la pena.

Es la famosa paradoja de Stockdale. Este concepto viene de James Stockdale, un militar estadounidense que pasó varios años como prisionero de guerra en Vietnam. Él decía que para sobrevivir tuvo que mantener dos ideas en su cabeza al mismo tiempo: por un lado, una fe inquebrantable en que saldría adelante, y por otro lado, la aceptación realista de que el camino sería duro y largo.

Stockdale contaba que, en el campo de prisioneros, los que peor lo pasaron fueron los prisioneros demasiado optimistas. Eran los que decían: “Estaremos fuera en Navidad”. Llegaba la Navidad… y seguían allí. Luego de nuevo fijaban otra fecha arbitraria: “Vale, seguro que para Pascua”. Y pasaba Pascua… y nada. Después ponían la esperanza en el 4 de julio, en Acción de Gracias… Y así una y otra vez. Cada fecha que se incumplía les rompía un poco más por dentro, hasta que perdían totalmente la esperanza.

En cambio, los que sobrevivieron mejor fueron los que tenían ese optimismo realista: no dudaban de que algún día saldrían, pero no se engañaban con fechas concretas. Aceptaban que la situación sería larga y difícil, pero mantenían firme la fe en que al final lo conseguirían.

Y creo que esto es exactamente lo que necesitas aplicar a tu aprendizaje de español. Tienes que estar absolutamente convencido de que llegarás a hablar con fluidez, de que superarás este estancamiento. Pero, al mismo tiempo, tienes que aceptar que no ocurrirá en una semana ni en un mes. Será un proceso lento, y a veces frustrante, con altibajos, y tienes que esforzarte, hacer cambios en tu rutina y ser constante. 

Entonces no te pongas una fecha arbitraria como objetivo, no digas “en 2026 superaré el estancamiento”. Quizá sí, o quizá lo harás en 2027, no lo sé, pero lo importante es que tengas fe y hagas los cambios y esfuerzos necesarios para lograr tu objetivo. Cada pequeño paso te acercará a tu objetivo, aunque no puedas vislumbrar exactamente dónde acaba el camino. Este momento de estancamiento es como caminar con niebla, pero, tranquilo, oyente, porque la niebla en algún momento se disipará, solo tienes que seguir avanzando.

dimanche 28 septembre 2025

Cours de conversation en espagnol du 26 septembre

 Hoy hablamos de noticias en español.

En la primera noticia de hoy vamos a hablar del cambio climático y de algunas de sus causas.

La protagonista de esta noticia es una investigación liderada por Yann Quilcaille, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, y que se ha publicado en la revista Nature. ¿De qué se habla en esta investigación? Lo que se ha hecho es analizar hechos extremos a nivel climático y ver cuáles son las razones de que se produzcan. Esto es algo que en la ciencia climática se llama estudios de atribución. En esta ocasión, el objeto de estudio son 213 olas de calor históricas que se registraron en todo el mundo entre los años 2000 y 2023. ¿Qué conclusión se saca? Pues que fueron más intensas y más probables debido al calentamiento global.

Un ejemplo que se explica en el estudio es la inmensa ola de calor que azotó España en el año 2022 y que trajo consigo unas altísimas temperaturas. Este estudio dice que esta ola de calor, debido al cambio climático, fue 2,5 grados más intensa y más de 10.000 veces más probable. Pero no solo es el caso de España, ya que todas las olas de calor analizadas fueron influenciadas por el cambio climático.

Hay más datos. Resulta que 55 de ellas, incluso el ejemplo que acabamos de ver de España, habrían sido casi imposibles de producirse si no llega a ser por el cambio climático. 

Pero el estudio no se limita a analizar estas olas de calor y culpar al cambio climático. Este cambio climático no nace por generación espontánea, sino que es consecuencia de la mano humana. Y esta investigación apunta directamente a los mayores culpables, les pone nombre y apellido. ¿Quiénes son? Este estudio culpa a las emisiones de gases de efecto invernadero que se han expulsado desde que empezó la quema masiva de combustibles fósiles, es decir, entre los años 1854 y 2023. Esto significa que detrás de la mitad de estos fenómenos extremos están los 180 grandes productores de combustibles y cemento.

Atento, oyente, porque esta noticia es más interesante de lo que parece. Porque todo este estudio tiene consecuencias que van más allá del propio estudio o de los datos. Esta investigación dice que “15 entidades son responsables del 25 % del aumento de la temperatura media global registrado desde la Revolución Industrial”. Y es que estudios como estos, que concluyen que estas compañías son las responsables principales del cambio climático, dan una razón de peso que se puede utilizar en los tribunales a la hora de presentar demandas contra compañías o países. Esto dice una abogada medioambiental: “abre la puerta para que los tribunales y los legisladores basen la rendición de cuentas en una evidencia científica cada vez más sólida”.

Borran el mural que Banksy pintó en la fachada del Tribunal de Justicia de Londres

Vamos con la segunda noticia de hoy. Cada vez que Banksy publica en sus redes que hay una obra suya nueva, la gente se vuelve loca y corre a buscarla y fotografiarla. Pero en esta segunda noticia de hoy hablaremos de una obra que ya no puedes ver tal y como apareció.

Hace unos días apareció en la pared del Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido, en Londres, una nueva obra de Banksy. En esta obra se podía ver a un juez con su peluca y su toga, golpeando a una manifestante que está tirada en el suelo con su mazo. La persona que está en el suelo y que está siendo golpeada por el juez lleva en su mano una pancarta manchada de sangre. En la obra no se hace alusión a ningún hecho en concreto, pero es evidente que parece hacer referencia a la represión contra las protestas en apoyo al grupo Acción Palestina, que fue declarado ilegal por el Gobierno y que supuso la detención de más de 900 personas en una de estas concentraciones.

La cuestión es que si este mural apareció un lunes, el miércoles ya había desaparecido después de que unos operarios lo limpiaran. ¿Por qué? Desde el Tribunal Superior de Justicia dijeron que el grafiti tuvo que eliminarse porque el edificio está protegido por su importancia histórica. Por su parte, la Policía Metropolitana de Londres confirmó que tiene una investigación abierta porque recibió una denuncia por daño criminal en relación con el grafiti.

Pero la verdad es que el tiro les ha salido por la culata, porque al intentar borrarlo han conseguido dejar una imagen mucho más potente. Resulta que no lo han borrado bien y se ha quedado una silueta de lo que fue el mural, de lo que fue la obra original. Es decir, se ven las formas desvanecidas. Y como dice un historiador del arte: “El intento de borrado (…) ha creado una especie de huella que es una imagen mucho más potente aún”. Es más, los expertos dicen que, al intentar borrarlo, posiblemente hayan creado un nuevo icono y una imagen mucho más fuerte que refuerza el mensaje que posiblemente quería transmitir Banksy.

Podemos terminar esta noticia con unas palabras del escritor Manuel Jabois, que analiza esta obra de la siguiente manera: “Banksy pintó un juez golpeando a un manifestante y el Estado respondió golpeando su propio reflejo. La verdadera obra siempre es la censura convertida en performance. La nueva obra de Banksy estaba destinada a un público y ahora, ya borrada, llega a todo el planeta. Lo que se pretende borrar existe para siempre. (…) Los tiempos están para darle la razón a quienes se atreven a pintar paredes y a condenar a quienes las borran. Se borra la pared, pero queda el eco. El borrado siempre es la otra mitad del cuadro”.

Una pareja solicita el divorcio tras no ponerse de acuerdo sobre el nombre de su hijo

Llegamos a la última noticia del día. Cuando una pareja tiene un hijo, el nombre del hijo casi siempre trae algún tipo de discusión. No es fácil ponerse de acuerdo para elegirlo. De hecho, todos hemos escuchado alguna historia de esas, que pasaban más hace décadas, de: “te llamas así porque tu padre fue al registro y puso el nombre que quiso”. Por ejemplo, a mi abuela sus padres querían llamarla Cándida, pero su abuelo quería llamarla Nieves, entonces, como el abuelo fue él al registro, le puso el nombre de Nieves. Sin embargo, todo el mundo la llamaba Cándida o Canducha, aunque en su DNI ponía otro nombre, Nieves. Pero bueno, eran los años 30, ahora eso ya no pasa. Sin embargo, sigue siendo difícil elegir un nombre y ponerse de acuerdo, y de eso vamos a hablar en la última noticia de hoy.

Para conocer esta noticia nos tenemos que ir a Shanghái, en China. Allí conocemos a una pareja que se casó en el año 2023 y al año siguiente tuvo un hijo. Un motivo de felicidad, pero para ellos también de discusión. Y vaya discusión. Resulta que empezaron a discutir por el nombre de la criatura y no consiguieron ponerse de acuerdo. Y el desacuerdo y la cabezonería de no dar el brazo a torcer duró mucho más de unos días, al cabo del año a ese pobre niño no lo pudieron registrar porque todavía no habían llegado a un acuerdo para el nombre.

Y después de todo esto, la pareja ha acabado en los tribunales, porque han decidido divorciarse.

Cada uno de ellos ha intentado registrar al niño por su cuenta con el nombre que quería, pero eso iba en contra de la normativa del país. Y claro, esto que parece una tontería en realidad trae repercusiones. Pues, como dice el juez: “El niño tiene más de un año, pero ni siquiera dispone de la partida de nacimiento. No puede registrar su domicilio, e incluso vacunarlo es difícil”. Y es que, al no estar registrado, oficialmente no existe y no se le puede conceder el reconocimiento legal.

Dicen desde los tribunales que esto no se puede dilatar más en el tiempo y que puede llegar a suponer una vulneración de los derechos personales del menor. Los padres tendrán que responder ante eso. Es más, el juez les hizo una advertencia y les recordó algo que no deberían olvidar jamás: que los niños no pueden ser moneda de cambio en una pelea de los padres. Por culpa de esta pelea han dejado a un niño de tan solo un año en un limbo legal donde el pequeño no tiene derecho ni a vacunarse.

Creo que estos padres lo han llevado al extremo, no pueden ser tan cabezotas como para no elegir un nombre, será por nombres, no puede ser tan difícil. A mi me parece que es más una lucha de egos o algo parecido. ¿Tú qué opinas, oyente?

samedi 20 septembre 2025

Cours de conversation du 19 septembre

 Llanito: el singular espanglish que se habla en Gibraltar



¿Sabes que en Europa hay un sitio único donde se  habla espanglish, la mezcla de español e inglés?  Pero no un espanglish cualquiera. Escúchalo:  Puede que entendieras algunas  palabras, pero… ¿Pesci? ¿Qué significa?   ¿Y ese acento tan particular?

Bueno, esto es llanito, el modo de hablar que tienen algunos habitantes de Gibraltar, un enclave  al sur de España, pero que no pertenece a España…  

Acompáñame en este video donde te contamos más sobre este particular modo de hablar y por qué en esa región se habla así. Pero antes escuchemos un poco más de llanito.  “Shuni” es algo gracioso, una persona guapa  o simpática. Algo simpático o bonito. “Cute”,   como diría el término en inglés. “Cute”. “Capotí” es “cup of tea”. Tomarte un té.   Que aquí todo el mundo a la hora del  termo, que es a las cinco de la tarde, especialmente en la playa tenemos la hora del  termo. En la playa se va, se saca el termo y se toma tu “cup of tea” porque tiene que ser en un “porcelain mug” porque sino no eres llanita.  Me “shala”. Que te gusta. Me “shalo con eso”.  Qué guay, ¿no? Me encanta. Es como más “passionate” que “me gusta”.

En la unión del mar Mediterráneo y  el océano Atlántico está Gibraltar.  Reino Unido lo considera "territorio  británico de Ultramar", como ocurre con las islas Malvinas/Falklands, reclamadas por  Argentina. No es parte integral de Reino Unido, pero está bajo soberanía británica. Tiene una población de 38.500 habitantes, tienen ciudadanía británica, aunque gozan de cierto nivel de autogobierno.  Y también algunos hablan llanito.

Pero, ¿cómo este enclave de apenas   6 kilómetros cuadrados en mitad de Andalucía y en un punto tan estratégico acaba siendo británico?  La respuesta es la Guerra de Sucesión, un  conflicto que empezó en 1701 y enfrentó a España y Francia contra Inglaterra, Holanda y Portugal. En medio de esta guerra, en 1704, una flota   anglo-holandesa toma el peñón de Gibraltar  y clava en tierra la bandera británica.  En 1713 el Tratado de Utrecht pone fin a la  guerra. En él, España pierde poder político y militar y cede a Gran Bretaña el territorio  de Gibraltar literalmente “para siempre”. Hoy en día, España lo considera una colonia  en Europa y tiene décadas reclamando ante la ONU su soberanía. O ha buscado, al  menos, compartirla con Reino Unido. Pero en 1967 y 2002, los gibraltareños  rechazaron esta opción en las urnas.

Pero volviendo a atrás, justo cuando los  británicos tomaron el control de la isla,   en 1713 empezó el éxodo de  gibraltareños españoles. La lengua de comunicación seguía siendo el  español. Pero empieza una mezcla de lenguas con la llegada del personal del imperio  británico y poblaciones de otros lados, traída por Reino Unido para trabajar. Los británicos van trayendo gente pues de Malta, de Génova… Van llegando hindúes. Luego  en los años 70 del siglo XX van a llegar   los marroquíes. Es decir, todo esto va a  conformar una característica muy propia en Gibraltar. Es decir, es un espanglish pero  con características distintas a las de América.  En la II Guerra Mundial, Reino Unido saca  de Gibraltar a la población para protegerla de posibles ataques italianos y los lleva a otros países bajo su control. Entonces se dan cuenta de que el idioma es un problema… Los ingleses al recibir en los campos de concentración a estos refugiados gibraltareños  se dieron cuenta prácticamente que no se podían comunicar con ellos porque no hablaban inglés. Es  a partir de ahí cuando el gobernador de Gibraltar y ante el regreso de los evacuados ya  después de la Segunda Guerra Mundial, tiene que cambiar el sistema educativo.

Ahí comienza la britanización del lenguaje.  En la escuela se hablaba inglés, pero en casa y en  los medios de comunicación se escuchaba español. Con la aparición de la televisión por satélite,  esto cambia y, tras un predominio del español y un inglés residual, ahora es al revés. La gente primero era monolingüe en español, luego bilingüe y, ahora, principalmente monolingüe, pero en inglés.  Y esto esta haciendo que cada  vez menos gente hable llanito.

Y ¿cómo es el llanito? Sería un espanglish con acento andaluz.  Hay adaptaciones fonéticas en  español de palabras británicas, como decir mebli en vez de "marbles”, canicas.  O la adaptación de palabras y frases británicas. “Te llamo p’atrás” aquí… “P’atrás”. No es “para  atrás”, es “p’atrás”. Y “p’atrás” quiere decir que te voy a llamar de vuelta. “I’m go call you back”. Te voy a llamar de vuelta.

Pero no es tan sencillo como cambiar de  inglés a español de modo indiscriminado. El llanito tiene una fuerte base andaluza con préstamos y cambios de código del inglés. Sin embargo, no es ni andaluz, ni inglés, ni  simplemente una alternancia entre ambos. Y aunque mezclen español e inglés, la experta  nos dice que tienen una clara conciencia de qué palabras sí dicen y cuáles no en cada idioma. Por ejemplo, en llanito dicen “claro”, pero no "por supuesto". Y en vez del español “rojo” usan el vocablo andaluz, “colorao”. Usan la   palabra "carne", pero no "cordero", "ternera"  o "cerdo", para esas palabras usan el inglés.

Pero, ¿no es un poco como el espanglish americano? Pues no.  El espanglish en los Estados Unidos no es lo mismo que el llanito en Gibraltar. Eso se debe, principalmente, a tres razones. En  primer lugar, la variedad del inglés no es la misma. Inglés americano frente a inglés británico.  En segundo lugar, la variedad del español no es la misma. Español latinoamericano frente a español  andaluz. Y, finalmente, las condiciones de uso y las presiones sociales relacionadas  con el prestigio tampoco son las mismas.

¿Te acuerdas de la frase que  te decíamos al principio?  Pues ahora te explicamos esas  palabras en llanito… Y algunas más.  Y ya te hemos dicho que llamar para atrás es  “call back”, devolver la llamada, llamarlo.  Así que la frase completa sería: Ya sabes, cuando te digan que espanglish   solo hay en el continente americano, diles que qué  poco “pesci”, porque existe también el llanito en Gibraltar y que es una cosa muy “shuni”. ¡Nos vemos!


“Corregid el mapa”, una campaña para devolverle a África el tamaño que le corresponde

“Corregid el mapa”, una campaña para devolverle a África el tamaño que le corresponde


¿Alguna vez te has planteado que el mapa del mundo que tenemos todos en la cabeza es tan solo una interpretación de la realidad? Solo hazte esta pregunta: si la Tierra es redonda, ¿por qué sitúan a Europa en el centro? Pues de algo relacionado con los mapas y sus interpretaciones es de lo que vamos a hablar en la primera noticia de hoy.

Para que sepamos todos de lo que estamos hablando y para tenerlo claro de manera visual, si es posible, oyente, abre un mapa del mundo. Haz un recorrido por todos los países. Ahora te pregunto, ¿cómo ves tú la semejanza entre el tamaño de África y el de Groenlandia? África es más grande en el mapa, pero no parece muchísimo más grande, ¿verdad? Pues bien, del tamaño de África es de lo que va esta noticia.

El continente africano, que es el segundo más grande después de Asia y que tiene 1.500 millones de habitantes, en los mapas que solemos ver solo parece un pelín más grande que Groenlandia, que tiene tan solo 2,5 millones de kilómetros cuadrados y cerca de 57.000 habitantes. África es catorce veces más grande que Groenlandia. Es más, en África cabrían casi todos los países europeos, además de Estados Unidos, Japón, México y China.

La noticia viene porque se ha creado una iniciativa llamada Corregid el mapa, lanzada por dos organizaciones: Africa No Filter y Speak Up Africa. Así lo explica una de las personas responsables de esta iniciativa: «Es inaceptable que generaciones sigan creciendo con mapas que minimizan la escala de África y, por consiguiente, su importancia. Corregir el mapa implica restaurar la verdad y la dignidad en la percepción de África y en la percepción que los africanos tienen de sí mismos». 

Pero esto va más allá, y esta campaña se engloba dentro de una lucha para que África tenga más representación a nivel global. Tal y como dicen: «La manera en que África se representa visualmente está relacionada con el trato institucional que recibe. Tal como exigimos una representación más justa en la ONU, en las finanzas globales o en las negociaciones climáticas, también debemos exigir equidad en la representación del conocimiento y la geografía. (…) Esta distorsión (…) puede influir en la percepción global, la diplomacia e incluso las decisiones de inversión».

Entonces, ¿por qué se representa así el continente africano en los mapas? Porque la mayoría de los mapas actuales siguen la que se conoce como la proyección de Mercator, creada por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator en el año 1569. En aquella época estaba pensada para facilitar la navegación en el eje este-oeste y, por eso, los territorios se distorsionaron. Es decir, que llevamos dando por cierta durante más de 400 años una visión completamente distorsionada de la realidad. Por eso, desde esta iniciativa buscan que se establezca una alternativa. ¿Cuál sería esta alternativa? Pues proponen utilizar una proyección cartográfica creada en el año 2018 por Tom Patterson, Bernhard Jenny y Bojan Šavrič llamada Equal Earth Map, que traducido sería “Mapa de la Tierra igualitaria”.

Y es que parece poca cosa, pero que un niño aprenda con un mapa que representa el tamaño de su país de una forma o de otra, es algo que también influye en su conciencia de dónde está y cuál es su papel en el mundo. Como dice un profesor: «Los mapas moldean la imaginación. Cuando los niños abren sus libros de texto y ven que África se representa como más pequeña que Europa, internalizan un mensaje de marginalidad».

dimanche 14 septembre 2025

Cours de conversation en espagnol 12 septembre

Hola, oyente, ¿qué tal? Recuerdo que un compañero del colegio tenía una pegatina que decía: «Cuanto más estudio, más sé; cuanto más sé, más olvido; cuanto más olvido, menos sé… entonces, ¿para qué estudiar?». Del aprendizaje es de lo que hablaremos a lo largo de este mes y hoy empezaremos por saber cómo funciona.


Hoy hablamos de cómo funciona el aprendizaje.

Cuando aprendemos algo ocurre una especie de magia. Porque nos ponemos a aprender algo, le dedicamos tiempo, y al principio nos cuesta ver los avances reales, y es normal, porque en esa etapa todavía estamos en pañales. Pensamos que realmente no estamos aprendiendo nada y, de repente, un día se produce la magia y te das cuenta de que has mejorado, has aprendido algo, o por lo menos, sabes más de lo que tú te pensabas. En realidad, no es magia, aunque lo parezca, eso responde a la manera en que funciona el aprendizaje y de eso precisamente es de lo que vamos a hablar en el episodio de hoy.

El aprendizaje es el proceso mediante el cual las personas adquirimos o modificamos conocimientos, conductas, habilidades o incluso valores. Hacemos esto de diferentes formas: a través de la experiencia, el estudio, la instrucción, el razonamiento o la observación. El aprendizaje es básico para nuestro desarrollo, no solo de nuestra mente, sino también de nuestra conducta. El aprendizaje es algo fascinante y, por lo tanto, es algo que se ha estudiado mucho desde la psicología. Nosotros ahora veremos cómo funciona el cerebro cuando aprendemos algo, cuáles son las fases del aprendizaje y los distintos tipos de aprendizaje.

Pero primero déjame que te cuente que en psicología existen varias teorías de cómo aprendemos. Las tres teorías más importantes son el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo. ¿En qué consiste cada una de ellas?

El conductismo nos dice que todo conocimiento se adquiere a través de un condicionamiento, es decir, cuando asociamos un estímulo con una respuesta. El más clásico de estos es el perro de Pavlov, donde un perro aprende a asociar el sonido de una campana con que le van a dar comida.

El cognitivismo, por su parte, dice que en el aprendizaje intervienen los procesos mentales que hay entre el estímulo y la respuesta, como el pensamiento, la percepción y la memoria. El aprendizaje se concibe como un proceso activo por parte de la persona, donde se adquiere, se procesa y se almacena información. Esta teoría entiende que nuestro cerebro funciona de la misma manera que lo hace un ordenador. Un ejemplo es el uso de esquemas mentales, que hacen que organicemos la información visualmente y luego establezcamos conexiones que facilitan el aprendizaje.

Por su parte, el constructivismo dice que el conocimiento lo forma cada uno a través de sus propias experiencias y de su propia interpretación. Se aprende de manera activa. Es decir, para que tú aprendas algo no se te da solo la información, sino que se te dan las herramientas para que tú construyas tu propio conocimiento. Es como cuando se plantea un debate o un problema y las personas tienen que debatir sobre ese tema. Mediante ese debate se adquiere el conocimiento. La idea es proponer situaciones, actividades o problemas que permitan al estudiante construir o elaborar su propio aprendizaje.

La pregunta a la que nos vamos a enfrentar ahora es: ¿cómo aprendemos? O, dicho de otra manera, ¿qué le pasa a nuestro cerebro cuando aprendemos? Bueno, hemos visto que aprendemos a través de estímulos que hay en el entorno, y nuestro cuerpo procesa esos estímulos que nos van a llevar al aprendizaje a través del sistema nervioso y, más concretamente, a través de las neuronas, que son las encargadas de recibir esos estímulos y darles una respuesta.

Para que te hagas una idea, se cree que nuestro cerebro tiene 86.000 millones de neuronas, pero como nuestro cuerpo es muy práctico, elimina aquellas que no necesita. De hecho, se estima que perdemos unas 10.000 neuronas cada día. Pero esa pérdida es necesaria para algo de lo que hablaremos en un momento, la plasticidad cerebral. Las neuronas transportan información, y la información viaja por diferentes lugares mediante la conexión entre neuronas, llamada sinapsis.

¿Esto cómo funciona? Ahora mismo tú estás escuchando este episodio y, por lo tanto, tienes un estímulo auditivo que es enviado a la parte de tu cerebro encargada de procesar esto que estás escuchando. Gracias a estas sinapsis, a estas conexiones, esa información viaja al lugar del cerebro que se va a encargar de memorizar todo esto. El aprendizaje se produce cuando se forman más sinapsis para responder mejor a esos estímulos. Es decir, cuando aprendemos esas conexiones se hacen más fuertes.

Y algo mágico que pasa en nuestro cerebro es que tiene la capacidad de crear constantemente nuevas conexiones neuronales, es decir, está en continua remodelación, es como una ciudad que está en constante evolución y cambio. La ciudad nunca deja de crecer: unas calles se eliminan, otras se amplían y se construyen nuevos caminos y edificios. A esto se le llama plasticidad neuronal. Esto es de vital importancia, porque esta plasticidad es lo que nos permite adquirir nuevos conocimientos, perfeccionar habilidades y adaptarnos a nuevas situaciones. ¿No te resulta alucinante la cantidad de cosas que están pasando en tu cerebro ahora mismo para que tú aprendas esto que te estoy contando?

Ahora ya sabemos qué está pasando en nuestro cerebro cuando aprendemos algo, pero, ¿cuáles son las fases por las que pasamos en el aprendizaje? Cuando aprendemos algo pasamos por cuatro fases, que serían: incompetencia inconsciente, incompetencia consciente, competencia consciente y competencia inconsciente. Veamos qué pasa en cada una de ellas.

La primera de todas es la incompetencia inconsciente, que podríamos definir con la frase: “No sé que no sé”. Es decir, no sabes hacer algo, pero ni siquiera eres consciente de que no lo sabes. Esta etapa puede parecer insignificante, pero no lo es, porque mucha gente se queda en este punto cuando no es capaz de reconocer que es ignorante o incompetente en un ámbito, y si no superas este punto, nunca vas a tener la necesidad de aprender y mejorar.

Por ejemplo, una persona puede conducir de forma imprudente y ser mal conductor, pero si cree que lo hace muy bien no va a tener la necesidad de mejorar o aprender. Mientras siga pensando que “conduce bien”, nunca querrá aprender ni corregir sus errores.

Después pasamos a la fase de incompetencia consciente, que podríamos definir con la frase: “Sé que no sé”. Esto significa que no sabemos algo, pero ahora sí que somos conscientes de que no sabemos esa cosa. Somos conscientes de nuestra falta de habilidad o de nuestra ignorancia, entonces, ya sabemos que necesitamos aprender esa habilidad o eso de lo que no tenemos conocimiento. Por ejemplo, sabemos que necesitamos un idioma en concreto para conseguir un trabajo y somos conscientes de que no hablamos nada de ese idioma. Otro ejemplo, sabemos que necesitamos aprender a conducir, pero no sabemos conducir.

La siguiente fase es la competencia consciente, que definiríamos con: “Sé que sé”. Esto ocurre cuando ya hemos aprendido algo, pero todavía lo tenemos que hacer de manera consciente. Te lo explico con un ejemplo que vas a entender seguro. A todos nos ha pasado, cuando hemos empezado a conducir, incluso después de sacarnos el carnet, que teníamos que pensar cada paso que dar al conducir. Éramos conscientes de que teníamos que pisar los pedales, meter las marchas y pensar todos y cada uno de los movimientos al conducir. O al aprender un idioma, sabes las palabras y la teoría, pero al hablarlo tienes que pensar y esforzarte mucho. Digamos que este conocimiento aún no es profundo o aún no eres experto.

Finalmente, llegaríamos a la etapa de competencia inconsciente, que se definiría como: “No sé que sé”. Es ya el nivel supremo del aprendizaje, es cuando tienes una habilidad tan grande en algo que ya has interiorizado ese conocimiento, y lo haces de manera automática e inconsciente. Después de muchos años conduciendo, ya lo haces de forma automática, lo haces sin pensar. O cuando ya has aprendido un idioma a un nivel tan alto que puedes hablarlo sin pensar mucho y sin que sea un gran esfuerzo, puedes mantener una conversación de manera fluida sin pensar en qué palabra utilizar en cada momento y de forma muy natural y sin ningún estrés.

En este recorrido que estamos haciendo por cómo funciona el aprendizaje, veamos ahora qué tipos de aprendizaje existen. Los tres grandes tipos de aprendizaje serían el visual, el auditivo y el kinestésico. ¿En qué consiste cada uno de ellos? El visual sería ese tipo de aprendizaje donde la persona aprende mejor a través de estímulos visuales, como diagramas, imágenes, tablas, gráficos, vídeos o cualquier otro recurso que tenga que ver con lo visual.

El aprendizaje auditivo es aquel en el que la persona aprende de manera más eficiente mediante estímulos auditivos. Esto puede ser audiolibros, pódcast, conferencias… Pero también es cuando algunas personas graban sus propios apuntes para luego escucharlos, porque retienen mejor la información si la escuchan. 

Por último, tenemos el aprendizaje kinestésico, que es aquel en el que la persona adquiere ese aprendizaje mediante la práctica, haciendo eso que quiere aprender. Es decir, aprendes a pintar, pintando; aprendes química en el laboratorio, aprendes a jugar al fútbol, jugando al fútbol; o aprendes español hablando español, usando el idioma.

Antes de terminar, déjame que te diga que muchas veces, cuando aprendemos, nos preocupamos porque olvidamos. El olvido tiene muy mala fama porque olvidarnos de cosas nos preocupa. Sin embargo, el olvido es algo natural, nuestro cerebro necesita olvidar cosas para la propia supervivencia, ya que olvidar algunas cosas sirve para tener espacio para nuevas informaciones y aprendizajes. Entonces, el famoso refrán español de “el saber no ocupa lugar” no es del todo exacto. Está muy bien porque anima a aprender nuevas cosas y eso es muy positivo, pero evidentemente el cerebro no tiene un espacio ilimitado y tiende a olvidar lo menos útil y a recordar lo más relevante.

Bueno, oyente, esto es todo por hoy, durante este mes seguiremos hablando de más temas relacionados con el aprendizaje. Hoy ha sido un episodio más teórico y general, en los próximos episodios veremos cosas más prácticas.

dimanche 29 juin 2025

Cours de conversation en espagnol du 27 juin

 ¡ La temporada se termino felices vacaciones !







Cours de conversation en espagnol du 20 juin

 2070. Expresiones con «perder»


Hoy hablamos de expresiones con “perder”.

Para poner en práctica estas expresiones vamos a seguir la historia de Ramón. Ramón reúne a sus dos hijos en el salón de casa para contarles una historia que le sucedió unos años antes, cuando tenía planeado ir de viaje a Japón. Vamos a ver en qué consiste. 

«Paula, Eduardo, voy a contaros algo que me pasó hace quince años, cuando vosotros todavía no habíais nacido. Resulta que junto con mis mejores amigos, Natalia y Toni, nos disponíamos a ir de vacaciones a Japón. Llevábamos muchos años hablando de ese viaje, por lo que teníamos unas ganas enormes de visitar el país nipón. Todo iba bien hasta que llegamos a la puerta de embarque. Allí, un trabajador de la aerolínea me dijo que mi maleta de mano era demasiado grande y debía pagar un dinero extra. Aunque sabía que yo llevaba las de perder, dije que no, que cumplía con los requisitos de tamaño, así que me negué a aceptar sus indicaciones. Poco a poco, la amigable conversación se fue convirtiendo en una gran discusión, perdí los papeles y empecé a sacar ropa de la maleta con el objetivo de ponérmela y así evitar el pago. Parecía una cebolla, tenía varias capas de ropa y pensaba que me iba a morir de calor. Natalia y Toni no paraban de decirme que debía pagar y olvidarme de mis tonterías, pero me negué a hacerlo. Mmm…, he perdido el hilo, ¿qué os estaba contando, hijos? Ah, sí, que parecía una cebolla con tantas capas de ropa. Bien, pues volví a la puerta de embarque y el trabajador me repitió lo mismo. Me dijo que no era una cuestión de la cantidad de ropa que llevaba, sino que la maleta superaba el tamaño permitido por la aerolínea. De nuevo, me puse un poco nervioso y los trabajadores amenazaron con no dejarme subir al avión. Finalmente, acepté pagar; no quería perder la oportunidad de viajar a Japón, claro; el buen sushi y el parque Ghibli me esperaban. El problema llegó cuando me di cuenta de que no tenía la cartera. Debido a la confusión, perdí de vista la mochila y alguien aprovechó para robarme la cartera. Por desgracia, ahí tenía el DNI y la tarjeta de embarque, por lo que los trabajadores no me dejaron subir al avión. Como podéis imaginaros, mis amigos se fueron a Japón sin mí. Y no los culpo, porque yo habría hecho lo mismo. Fue un momento horrible. A pesar de la cancelación de mi viaje, disfruté de un buen sushi y una buena película de los estudios Ghibli. En mi casa, claro. Eché a perder mis vacaciones, pero aprendí una buena lección: a cada cerdo le llega su San Martín. Tuve un comportamiento inadecuado, así que el karma me llegó instantáneamente».

Podemos ver que Ramón aprendió la lección. Se quedó sin viaje, pero con una buena historia que contarles a sus hijos. De esta forma, vamos a hablar de las cinco expresiones con el verbo perder usadas en nuestra historia de hoy. ¡Vamos a por ellas! 

Llevar las de perder 

Empezamos con llevar las de perder. Esto les dijo Ramón a sus hijos: “un trabajador de la aerolínea me dijo que mi maleta de mano era demasiado grande y debía pagar un dinero extra. Aunque sabía que yo llevaba las de perder, dije que no, que cumplía con los requisitos de tamaño, así que me negué a aceptar sus indicaciones”. 

Ramón llevaba las de perder. ¿Qué queremos decir con esto? Pues queremos decir que Ramón estaba en una mala posición, estaba en desventaja, en la peor posición posible. 

Está claro que si un trabajador de la aerolínea te dice que tu equipaje no se ajusta a su política de equipaje, tienes que pagar, no tienes tiempo para quejarte o llamar a un abogado. Es lo que hay. 

Se me ocurre otra situación en la que usar llevar las de perder. Imagínate que tu equipo va perdiendo por cuatro goles a cero y tan solo quedan diez minutos para acabar el partido. Oye, los milagros existen, pero es casi imposible remontar cuatro goles en menos de diez minutos. Ahí, tu equipo llevará las de perder. 

Perder los papeles

Continuamos con la expresión perder los papeles, que la hemos usado justo aquí: “poco a poco, la amigable conversación se fue convirtiendo en una gran discusión, perdí los papeles y empecé a sacar ropa de la maleta con el objetivo de ponérmela y así evitar el pago”.

Ramón perdió los papeles, lo que significa que Ramón perdió el control. Se dice que una persona pierde los papeles cuando pierde el control, normalmente por estar muy enfadado o nervioso. 

Por ejemplo, estás en la cola del supermercado. Llevas diez minutos esperando y, de repente, llega alguien con un carrito lleno de cosas que quiere saltarse la cola. Es posible que pierdas los papeles con él, le grites y le digas que es un sinvergüenza. Por el contrario, si ves que tiene unos músculos enormes o tiene pinta de ser una persona peligrosa, es posible que le digas: “adelante, pasa, pasa, no tengo prisa”. 

Perder el hilo

Bromas aparte, pasamos ya a la tercera expresión del día: perder el hilo. La hemos escuchado después de que Ramón se pusiera algunas prendas de la maleta: “parecía una cebolla, tenía varias capas de ropa y pensaba que me iba a morir de calor. Natalia y Toni no paraban de decirme que debía pagar y olvidarme de mis tonterías, pero me negué a hacerlo. Mmm…, he perdido el hilo, ¿qué os estaba contando, hijos?. Ah, sí, que parecía una cebolla con tantas capas de ropa”. 

Se dice que una persona pierde el hilo cuando se distrae y no entiende lo que le están explicando. También se usa cuando alguien olvida lo que estaba diciendo, como es el caso de Ramón. 

Es fácil pensar en la costura para buscar el origen de esta expresión. Si estás cosiendo y el hilo se sale de la aguja, entonces no puedes continuar con el trabajo que estás haciendo. Como siempre que hablamos del origen de las expresiones, hay muchas teorías, pero esta parece la explicación más sencilla. Si pierdes el hilo, no puedes seguir cosiendo, entonces, si pierdes el hilo de la conversación, no puedes seguir hablando. 

Perder de vista

Yo no quiero perder el hilo, porque aún quedan dos expresiones más por explicar. Una de ellas es perder de vista. La hemos escuchado aquí: “El problema llegó cuando me di cuenta de que no tenía la cartera. Debido a la confusión, perdí de vista la mochila y alguien aprovechó para robarme la cartera”. 

Esta expresión es sencilla, es muy literal. Si pierdes de vista algo, no vas a poder verlo, por lo que no vas a saber dónde se encuentra. De esta manera, pierdes de vista algo cuando dejas de vigilarlo. Puedes usarla para decir que no sabes dónde está algo o alguien o para decir que dejaste de vigilar algo.

Veamos un ejemplo. Dejas unas salchichas en la mesa, unas salchichas deliciosas que acabas de prepararte. Antes de comértelas, vas al cuarto de baño y las pierdes de vista durante unos segundos. Cuando vuelves, ya no están. ¿Qué ha pasado? Pues se las ha comido tu perro. En este caso dejaste de vigilarlas y tu perro aprovechó para comérselas. Y si tu perro no aparece para que no le eches la bronca, podemos decir que has perdido de vista a tu perro, no sabes dónde está.

Echar a perder 

Y así llegamos a la quinta y última expresión del día: echar a perder. Esto es lo que Ramón les dijo a sus hijos: “Eché a perder mis vacaciones, pero aprendí una buena lección: a cada cerdo le llega su San Martín. Tuve un comportamiento inadecuado, así que el karma me llegó instantáneamente”. 

Ramón echó a perder sus vacaciones, lo que significa que Ramón estropeó sus vacaciones. Se dice que una persona echa a perder algo cuando lo estropea o arruina. 

Se usa más en situaciones o planes. Por ejemplo, Miguel iba a ir a la montaña a caminar, pero la lluvia echó a perder ese plan y se quedó en casa viendo una película. Otro ejemplo: María iba a cerrar un importante acuerdo con un socio, pero un comentario desafortunado en el último momento echó a perder ese acuerdo. 

Y con este último ejemplo vamos a ir despidiéndonos. Eso sí, una cosa más. Te recomiendo que te hagas suscriptor premium de este podcast, así te podrás beneficiar de múltiples ventajas como la transcripción de los episodios o la posibilidad de practicar con actividades, entre otras cosas. Así que, ya lo sabes, búscanos en nuestra página web: hoyhablamos.com. Muchas gracias por escucharnos. Nos vemos en el episodio de mañana con más noticias en español. Pasa un buen día, ¡hasta mañana!

vendredi 13 juin 2025

Cours de conversation en espagnol du 13 Juin

Elena Gijón: "Sánchez solo saldrá de la Moncloa si los socios que le sostienen le dejan caer"





Camera Café - A lo mejor



2061. Expresiones con «gracia»


Muy buenas, querido oyente, ¿qué tal estás? Espero que estés bien. Hoy me siento más gracioso de lo habitual, por eso, déjame que te cuente este breve chiste de un paciente con su doctor. El paciente le dice: “doctor, tengo el pecho cubierto de pelo, ¿qué padezco? Y el doctor le responde: “Parece un osito”. Vale, sé que es un chiste un poco malo, pero tiene un poco de gracia, ¿no? 

Pues precisamente de esa palabra queremos hablar hoy. Hoy tenemos expresiones con la palabra gracia. Por cierto, por si estás perdido, la gracia del chiste es la confusión entre los verbos padecer y parecer. Padecer tiene como sinónimo el verbo sufrir. El chiste consiste en pronunciar parecer de esa forma un poco rara, como si tuviéramos un acento muy peculiar. “Parece un osito”

Como decía, hoy tenemos cinco expresiones con la palabra gracia y son las siguientes: caerle en gracia a alguien, ser agraciado, tener / hacer gracia, reírle la gracia a alguien y, por último, pasarse de gracioso. 

Hoy hablamos de expresiones con “gracia”.

Para poner en práctica estas expresiones vamos a seguir la historia de Hugo. Hugo es un joven de Tarragona que perdió su trabajo y, por suerte, muy pronto pudo volver a encontrar otro en una empresa de productos de limpieza. Vamos a ver de qué trata esta historia. 

«Hugo, un joven catalán de veintiocho años, llegó puntual a la oficina en su primer día de trabajo. De hecho, llegó a la oficina treinta minutos antes de la hora prevista, ya que quería caerle en gracia a su nueva jefa. Acababa de ser contratado en una empresa que vendía productos de limpieza, por lo que quería causar una gran impresión a sus superiores y a sus nuevos compañeros de trabajo. Y así fue. Durante la primera semana todo salió de maravilla. Hugo era un hombre agraciado, su presencia se hacía notar, no solo por su belleza y músculos, sino también por su sentido del humor. Su ídolo era Michael Scott, de la serie “The Office”, por lo que cada vez que tenía la oportunidad intentaba gastar bromas, contar chistes o hacer algunos comentarios para alegrarles el día a sus compañeros. Por ejemplo, un día llegó disfrazado a la oficina de Spiderman. Otro día puso un cartel en la fotocopiadora que decía que funcionaba por voz y había que pedir las cosas muy amablemente. En general, esas bromas tenían gracia, a los compañeros les hacían gracia esas cosas. Sin embargo, poco a poco algunos empezaron a cansarse de la actitud de Hugo. En una ocasión, este decidió cambiarle el idioma al ordenador de algunos compañeros, con todo el caos y la pérdida de tiempo que dicho cambio supuso para ellos, puesto que el idioma elegido fue el chino. Sí, sí, Hugo no eligió el italiano o el portugués, dos idiomas similares, sino que eligió el chino. Hugo no tenía límites. Pensaba que lo que era divertido para él, también era divertido para el resto y, desafortunadamente, no era así. Una tarde de viernes, dos horas antes de acabar el trabajo, tomó la decisión de llamar a una pizzería y pedir veinte pizzas para que las llevaran a la oficina. Evidentemente, tenía la idea de que la empresa se hiciera cargo de la cuenta. Todos los compañeros se pusieron muy contentos al ver las pizzas. Todos menos la jefa. En esta ocasión, la jefa no le rio la gracia. No le gustó que Hugo hubiera pedido todas esas pizzas sin pedirle permiso y, como era de esperar, esa acción tuvo consecuencias para nuestro protagonista. Fue la gota que colmó el vaso. Este y los últimos comportamientos le costaron el despido a Hugo. La jefa le dijo que últimamente se había pasado de gracioso, por lo que no le quedaba otra opción que despedirlo y desearle suerte para el futuro».  

Bien, pues con este triste final para nuestro protagonista vamos a analizar las cinco expresiones usadas en esta historia, todas ellas con la palabra gracia. ¡Vamos a por ellas! 

Caerle en gracia a alguien

Empezamos con caerle en gracia a alguien. Esta frase la hemos oído con la buena acción que Hugo quería hacer en su primer día: “llegó a la oficina treinta minutos antes de la hora prevista, ya que quería caerle en gracia a su nueva jefa”.

Como puedes imaginarte, Hugo quería causar una buena impresión en su primer día. Y ahí encontramos el significado de esta expresión. Se dice que una persona le cae en gracia a otra cuando le cae bien, cuando le gusta o agrada. 

De esta manera, en caso de que te guste mucho Penélope Cruz, podrás decir que te cae en gracia Penélope Cruz. Otro ejemplo. Imagínate que tu nueva pareja quiere presentarte a sus padres. En caso de que tus suegros te caigan bien, podrás decir que tus suegros te han caído en gracia. Esto no es algo que le ocurra a todo el mundo, pero a veces pasa. En mi caso mis suegros me caen en gracia, me caen bien. 

Ser agraciado 

Pasamos ahora a la segunda frase con gracia, mejor dicho, con su adjetivo agraciado, lo que era Hugo. Vamos a oír el momento en que se usa agraciado: “Durante la primera semana todo salió de maravilla. Hugo era un hombre agraciado, su presencia se hacía notar, no solo por su belleza y músculos, sino también por su sentido del humor.”. 

Como puedes imaginarte, decimos que alguien es agraciado si es atractivo, guapo. Eso sí, esta palabra también la podemos relacionar con la suerte, puesto que también significa ser afortunado. 

Así pues, lo maravilloso sería ser agraciado de las dos maneras, ¿no crees? Sería genial tener mucha suerte y ser muy guapo. Bueno, yo tengo las dos cosas, así que sé qué se siente… Al menos, es lo que dice mi madre. 

Bromas aparte, si juegas a la lotería y ganas un gran premio, te podrán llamar de esta manera: agraciado. Y si ganaste el premio de la genética y eres muy guapo, pues también eres agraciado o agraciada.

Tener / hacer gracia

Pasemos ahora a la tercera expresión del día: tener gracia. La hemos oído justo aquí: “Un día llegó disfrazado a la oficina de Spiderman. Otro día puso un cartel en la fotocopiadora que decía que funcionaba por voz y había que pedir las cosas muy amablemente. En general, esas bromas tenían gracia, a los compañeros les hacían gracia esas cosas. Sin embargo, poco a poco algunos empezaron a cansarse de la actitud de Hugo”. 

Te habrás dado cuenta de que no solo hemos usado tener gracia, sino también hacer gracia, y es que tienen el mismo significado. Algo que tiene gracia o algo que te hace gracia es divertido, gracioso, chistoso. 

Si te pones a ver una película de comedia y te ríes como un niño pequeño, puedes decir que esa película tiene gracia, es decir, que esa película te hace gracia. 

Algo interesante que podemos comentar es que estas frases también son usadas con un sentido irónico, para hablar de algo chocante, molesto o irritante. Por ejemplo, imagínate que has dedicado mucho tiempo y esfuerzo a un proyecto en tu trabajo y un compañero se lleva todo el mérito, un compañero dice que lo hizo casi todo él solo. Podrás decir algo así: “tiene gracia que yo he hecho casi todo el trabajo y ahora Carlos dice que el proyecto lo hizo él, tiene gracia la cosa”.

Reírle la gracia a alguien 

Vamos a por la cuarta expresión de la historia: reírle la gracia a alguien. Hugo pidió pizzas sin avisar a la empresa, algo que les hizo gracia a sus compañeros, pero no tanto a la jefa. Vamos a escuchar ese fragmento: “Todos los compañeros se pusieron muy contentos al ver las pizzas. Todos menos la jefa. En esta ocasión, la jefa no le rio la gracia. No le gustó que Hugo hubiera pedido todas esas pizzas sin pedirle permiso”. 

¿A qué nos referimos con la frase reírle la gracia a alguien? Esa frase se usa para hablar de una persona que celebra o acepta algo malo que ha hecho otra persona, alguien que aplaude o se ríe cuando otra persona hace algo malo. Hugo hizo algo malo y sus compañeros le rieron la gracia. Pero su jefa no, no le rió la gracia, a ella le pareció mal.

Esta frase puede usarse mucho entre adolescentes. Por ejemplo, en el instituto siempre había en clase algún chico que intentaba ser muy chistoso o burlón. Por supuesto, era ahí cuando aparecía la figura del profesor diciendo: “chicos, no le riáis la gracia a Pepito, porque si seguís haciéndolo, nunca va a dejar de molestar”. 

Pasarse de gracioso

Algunas veces Pepito se pasaba de gracioso, ¿no crees? Pepito, María, Manolo o quien fuera. Qué paciencia tenían algunos de nuestros profesores. 

Bien, pues precisamente hablamos ahora de la frase pasarse de gracioso. La hemos oído justo aquí: “Este y los últimos comportamientos le costaron el despido a Hugo. La jefa le dijo que últimamente se había pasado de gracioso, por lo que no le quedaba otra opción que despedirlo y desearle suerte para el futuro”. 

Alguien que se pasa de gracioso es alguien que intenta ser divertido pero se excede, porque hace o dice algo molesto, algo fuera de lugar. Quien se pasa de gracioso va a superar ciertos límites y, claro, va a crear molestia o enfado en el resto de personas. 

Y con esta expresión nos despedimos. Te recomiendo que te hagas suscriptor premium de este podcast, así podrás escuchar el catálogo completo, con cientos de episodios como este donde explicamos expresiones muy comunes. También podrás ver la transcripción de los episodios y practicar con actividades. Búscanos en nuestra página web: hoyhablamos.com. Muchas gracias por escucharnos. Nos vemos en el episodio de mañana con más noticias en español. Pasa un buen día, ¡hasta mañana!


El plural expresivo


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