2305. Noticias en español
Las erratas como símbolo de prestigio: cómo escribir para que no parezca IA
Una de las cosas más importantes a la hora de escribir es hacerlo sin faltas de ortografía o sin erratas, sin errores. Pero, ¿y si te dijera que, en algunos casos, tener faltas puede ser señal de algo bueno? De eso vamos a hablar en la primera noticia de hoy.
Voy a empezar esta noticia con algo que dijo un catedrático de IA de la UNED, la universidad a distancia de España: “Hace unos meses le confesaba a otro profesor que ahora, cuando me encuentro faltas de ortografía en un trabajo de un estudiante, tengo que controlar un impulso de valorarlo mejor, porque mi subconsciente interpreta ese tipo de errores como señal de esfuerzo, de que no han delegado ese trabajo a una IA”. ¿Por qué empiezo así? Pues porque de esto va la noticia de hoy: en un mundo donde casi todo se puede hacer con la IA, tener faltas de ortografía o cometer pequeños errores, parece una señal de que hay un humano detrás.
Uno de los protagonistas de esta noticia es Ben Horwitz, estudiante de la Escuela de Negocios de Harvard, que ha creado una aplicación llamada Sinceerly. Y aunque al escucharlo no puedes darte cuenta, el propio nombre de la aplicación lleva una errata para hacer un guiño a lo que hace la aplicación. ¿Y en qué consiste? Pues convierte textos formales y bien escritos en algo un poco más chapucero, justo lo contrario de cómo escribe una IA. Dentro de la aplicación puedes elegir tres niveles de escritura: “sutil”, “humano” o “CEO”, que es, como dice su autor, “el modo dios de la escritura chapucera”.
¿Y cómo surgió esta idea? Todo empezó cuando escribió a varios directores generales para pedirles cosas como que asistieran a reuniones con estudiantes o que quedaran a tomar un café. Todos sabemos que, si le escribes al director general de cualquier empresa, casi nunca contesta a un desconocido. Pero, milagrosamente, a él le respondieron cuatro de cinco. ¿El truco? Que había creado una aplicación que imita el estilo de los ejecutivos: con erratas, sin saludo y todo en una línea escueta de apenas seis u ocho palabras.
Pero, claro, todo esto tiene una parte un poco inquietante: que, para demostrar que somos humanos, tengamos que cometer errores y, por lo tanto, escribir peor. Como dice el propio Ben: “Me doy cuenta de que sin querer escribo con errores gramaticales a propósito para que la gente sepa que soy humano. Me pone un poco triste”. De hecho, según un artículo del New York Times, un publicista contó que abría más correos si llevaban una errata.
¿Y cuál es la clave para no cometer errores a propósito y aun así demostrar que somos humanos? Mira lo que dice un experto: “Para no sonar a IA hace falta saber quién eres cuando escribes. Conocer tu voz, tu tono, tus muletillas, tu manera de construir una idea. Eso no te lo puede dar ninguna herramienta. Te puede ayudar en el proceso, sí, pero debes esforzarte. Tu voz, tu tono es lo primero que se pierde cuando delegas la escritura sin ese trabajo previo”.
Así que, oyente, no dejemos que la inteligencia artificial nos quite lo maravilloso que es escribir bien y disfrutar de textos bien escritos. Y también de los mal escritos, porque hay textos que están tan ordenados que aburren. Porque una cosa es usar la tecnología como ayuda y otra muy distinta es renunciar a nuestra propia voz.
Un restaurante de sushi en Sevilla cobrará un suplemento a clientes que vomiten por consumo excesivo
Vamos con la segunda historia del día. Vamos a ser sinceros: todos, cuando vamos a un bufé, comemos por encima de nuestras posibilidades. Pues justo de un bufé que está luchando contra las consecuencias de ese comer sin control vamos a hablar en la segunda noticia de hoy.
Para esto nos tenemos que ir a un pueblo de Sevilla llamado Gelves y, más en concreto, a un restaurante que se llama Sushi Toro. Además de por su carta, es conocido por tener un bufé de sushi. La cuestión es que pagando una cantidad fija de entre unos 17 y 24 euros los clientes pueden comer todo lo que les apetezca. Vamos, el funcionamiento normal de un bufé.
Y claro, una cosa que aprendemos de adultos es que, aunque puedas comer sin límite, no tienes por qué hacerlo, y menos si te va a sentar mal. Todos somos capaces de saber cuándo parar, ¿verdad, oyente? Pues parece que algunos clientes de este restaurante no lo tienen tan claro, y por eso el local ha tenido que tomar medidas.
¿Qué medidas? Pues el restaurante dice que se reserva el derecho a cobrar un suplemento de limpieza a los clientes que terminen vomitando en el local por comer en exceso. Sí, sí, como lo oyes, oyente.
Según cuentan desde el restaurante: “en los últimos meses hemos tenido muchos clientes que piden sin parar y comen hasta reventar, hasta que vomitan”. Y claro, el problema no es que vomiten en su casa o en la calle; de eso el restaurante se desentiende. El problema es que vomitan dentro del local, tanto en los baños como en las propias mesas. Esto, según ellos, les supone unos gastos extra en cuanto a higiene.
Además, interpelan directamente a los clientes para pedirles colaboración. Y es que esto no afecta solo a la higiene del local, sino también al resto de comensales, que están comiendo tranquilamente mientras alguien vomita en la mesa de al lado. El comunicado termina con una petición que parece mentira que se tenga que hacer en un sitio al que van adultos: “pidan lo que puedan comer”.
La verdad es que, después de conocer esta noticia, solo pienso en lo importante que es saber parar a tiempo y en cómo los humanos vemos la palabra “bufé” y nos convertimos en auténticos salvajes. No sé si a ti te ha pasado alguna vez, oyente, pero seguro que todos conocemos a alguien que en un bufé pierde por completo el control.
Preparados, listos… ¡y a dormir! Corea del Sur celebra su tercer concurso de “siestas energéticas”
Llegamos a la última historia del día. La actriz Dakota Johnson dijo en una entrevista que dormir es su mayor prioridad en esta vida, que su ideal es dormir 14 horas al día y que con menos de diez no es una persona funcional. Pues bien, de dormir y de lo importante que es vamos a hablar en la última historia de hoy.
Para esta noticia viajamos a Corea del Sur y, más en concreto, a Seúl. Pero, antes de entrar en materia, demos un dato de este país para ponernos en contexto. Resulta que, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE, Corea es uno de los países donde más se trabaja. ¿Consecuencias? Que su población apenas descansa y tiene una calidad del sueño bastante pobre. Dicho esto, vamos con la noticia.
Resulta que en Seúl se ha celebrado un “concurso de siestas energéticas”. Es un concurso organizado por el ayuntamiento de la ciudad para concienciar de lo importante que es dormir bien para la salud. Es la tercera vez que se celebra, tiene lugar a orillas del río Han y consiste, básicamente, en dormir. Lo único que se pide para participar es estar cansado, tener el estómago lleno e ir en pijama. Cumplidos esos requisitos, solo había que acercarse a ese lugar al lado del río y echarse a dormir.
El concurso reunió a cientos de personas que, al llegar las tres de la tarde, simplemente cerraron los ojos, dejaron a un lado las preocupaciones y se quedaron dormidas. Una vez dormidos, la organización les iba midiendo la frecuencia cardíaca para comprobar si de verdad estaban en un sueño profundo, porque cuando dormimos profundamente el corazón late más despacio. La razón para presentarse era ganar, claro, pero también era una buena excusa para dormir un rato en medio de una vida frenética. Mira lo que dijo uno de los participantes: “Entre la preparación de exámenes y los trabajos a media jornada, sobrevivo con tres o cuatro horas de sueño por noche. Estoy aquí para presumir de mis habilidades para dormir la siesta y para demostrar exactamente cómo duerme un rey”.
El ganador fue un señor de unos 80 años del que no ha trascendido el nombre. Pero sí sabemos quién quedó segundo: un hombre de 37 años llamado Hwang Du-seong, que es oficinista. Tal y como él mismo contó: “Estaba completamente agotado, además de ir a trabajar todos los días, suelo hacer turnos de noche y también debo conducir mucho por motivos de trabajo”. Y claro, dice que con este concurso mató dos pájaros de un tiro: quedó segundo y, a la vez, pudo descansar tranquilamente al lado del río. ¿Qué más se puede pedir, verdad, oyente?
¿Qué hemos aprendido con esta noticia? Que dormir, y sobre todo dormir bien, es importante para la salud. Pero tampoco es bueno dormir 14 horas como Dakota Johnson, los excesos no son buenos, ni mucho, ni poco. Intentemos dormir esas siete u ocho horas que recomiendan los expertos.
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire
Remarque : Seul un membre de ce blog est autorisé à enregistrer un commentaire.