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Las redes sociales generan ansiedad al 76% de chicas, quita horas de sueño al 60% de los menores y TikTok se usa de forma compulsiva
¿Cuál es el impacto del uso de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes? Esta es la pregunta de la que hablaremos en la primera noticia de hoy.
Esta noticia parte de un estudio realizado por la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad Pontificia Comillas y la Comunidad de Madrid. Es un estudio que analiza la relación entre salud mental y redes sociales en adolescentes, utilizando la autoestima como elemento medidor. Antes de ver los resultados, lo primero que tenemos que saber es que este estudio se ha realizado entre 676 alumnos de 1º y 4º de la ESO y 1º y 2º de Bachillerato del colegio Gredos de Moratalaz. Es decir, adolescentes de entre 12 y 18 años aproximadamente.
¿Qué conclusiones se han sacado? Bueno, antes que nada, hay que analizar un poco el contexto. Desde el estudio aclaran que un dato importante es que el 96 % de los jóvenes de entre 12 y 17 años utilizan diariamente redes sociales, como TikTok o Instagram. Y dentro de esas edades, la franja más vulnerable parece ser la de 14 a 16 años, y especialmente las chicas. ¿Por qué? Porque es la edad de búsqueda de la propia identidad, de los grupos de amistad y, por lo tanto, de un uso más intensivo de las redes sociales.
Vayamos con los datos. Según se dice en este estudio, la mitad de los jóvenes sienten inseguridad si no tienen conexión a internet. Y el 98,5 % reconoce que tiene una necesidad tanto emocional como funcional de estar conectados. Ojo, porque dicho así parece poca cosa, pero en realidad es un patrón que se parece mucho a cómo funciona una adicción. Es decir, no es solo que quieran conectarse, es que sienten que lo necesitan. Veamos más datos. Cuatro de las diez razones por las que un adolescente siente ansiedad están relacionadas con las redes sociales.
¿Qué pasa cuando no responden a un mensaje de manera inmediata? Pues que el 76 % de las chicas de 17 años aseguran que esto les produce ansiedad. Y le pasa al 57 % de los chicos entre 15 y 16 años. ¿Por qué más las chicas? Según los expertos, porque las chicas tienden a desarrollar antes una vinculación emocional más fuerte con su entorno digital. Otra conclusión que se desprende de este estudio es que al 60 % de los adolescentes las redes sociales les producen problemas en el sueño. Y esto es algo que no debemos pasar por alto, porque dormir bien es fundamental a cualquier edad, pero especialmente durante la adolescencia.
La red social más usada es TikTok. Los investigadores de este estudio han observado que su uso se asocia de forma significativa con mayores niveles de ansiedad, depresión e interferencia emocional en adolescentes, independientemente del sexo. La segunda más utilizada es Instagram. En este caso, los riesgos parecen estar más relacionados con la comparación social visual y la ansiedad relacional. Es decir, con ese hábito de comparar nuestra vida con lo que vemos en las fotos de los demás. Y, por cierto, esto afecta más a las chicas.
¿Te acuerdas de que antes hablábamos de autoestima como indicador en la relación entre ansiedad y redes sociales? Pues bien, en este estudio se dice que hay una relación directa. Los estudiantes que afirmaban tener una autoestima más alta usaban menos las redes sociales. Y al contrario, las autoestimas más bajas estaban en adolescentes que usaban más las redes. Como se dice en el estudio, cuanto más baja es la autoestima, más problemático es el uso de redes.
Ahora bien, es importante tener en cuenta que este estudio se realizó en un solo centro educativo, así que hay que ser prudentes a la hora de generalizar los resultados. Lo que sí podemos decir es que las redes sociales nos afectan a todos, pero los adolescentes, que están en plena formación de su personalidad, son una población especialmente sensible. ¿Tú qué opinas, oyente? ¿Crees que las redes sociales afectan más a los jóvenes de hoy?
Las palomas poseen una brújula interna que les permite saber siempre adónde van
Vamos con la segunda noticia del día. Una cosa que siempre me ha llamado la atención es cómo un pájaro sabe dónde está su nido de un año para otro. Pues de una respuesta a esta pregunta vamos a hablar en la segunda noticia de hoy.
La respuesta a cómo se orientan las aves se llama magnetorrecepción. Es una palabra larga, pero básicamente quiere decir que las aves utilizan los campos magnéticos de la Tierra para guiarse. Es decir, la Tierra genera un campo magnético, como un imán gigante, y las aves son capaces de detectarlo y usarlo como si fuera un mapa. Gracias al estudio del que vamos a hablar ahora, vamos a saber más sobre cómo funciona exactamente este mecanismo.
Este estudio fue realizado por la Universidad Ludwig-Maximilian de Múnich y sus resultados se publicaron en la prestigiosa revista Science. La investigación es importante porque ha demostrado que esta capacidad de orientación está relacionada con el oído interno de las aves.
El experimento se hizo con seis palomas. Las expusieron durante una hora a un campo magnético un poco más fuerte que el de la Tierra. A estas aves les inmovilizaron la cabeza y fueron cambiando la dirección del campo magnético para simular cambios de orientación. Algo así como cuando de pequeño tenías que romper una piñata o jugar al escondite, y te tapaban los ojos y te giraban para desorientarte. Una imagen bastante gráfica, ¿verdad?
Después, gracias a un marcador genético, los científicos pudieron observar cómo la actividad neuronal relacionada con los campos magnéticos se encontraba en una región del cerebro que recibe información del sistema vestibular. El sistema vestibular es el sistema que está en el oído interno y que se encarga del equilibrio. Es decir, ese oído interno, que también es el responsable del equilibrio y de detectar la aceleración, es el que lee el magnetismo de la Tierra. Para que nos entendamos, funciona como un navegador GPS para las aves.
¿Y por qué ocurre esto precisamente en el oído interno? Parece ser que el oído interno de las aves tiene una alta concentración de proteínas que son sensibles a las alteraciones electromagnéticas. Cuando la paloma mueve la cabeza y la orienta en distintas posiciones, este oído interno registra la posición del campo magnético terrestre y lo convierte en impulsos eléctricos. Esos impulsos viajan hasta el cerebro, que los interpreta para determinar la orientación en el espacio. Es fascinante, ¿no crees?
La verdad es que se me han aclarado las dudas que tenía, pero también es cierto que ahora voy a ver los pájaros de otra manera. Cada vez que vea una paloma por la calle, pensaré: “ahí va la paloma, con su GPS interno”.
Un medallista olímpico confiesa en directo haber sido infiel a su novia: “Hace tres meses cometí mi mayor error”
Llegamos a la última noticia del día. ¿Conoces la expresión en inglés read the room? No tenemos una expresión equivalente en español, pero podríamos decir algo así como captar el ambiente de un lugar o entender la situación. Esa expresión inglesa hace referencia a esa capacidad de darse cuenta de si es el momento adecuado o no para hacer ciertos comentarios. Pues de alguien que posiblemente no supo entender la situación es de lo que vamos a hablar en la última noticia de hoy.
Nos vamos a los ya finalizados Juegos Olímpicos de Invierno, y más concretamente al momento después de que se conocieran los medallistas de la prueba de 20 kilómetros combinada de esquí de fondo y tiro con rifle. En esta prueba, la medalla de bronce la ganó el noruego Sturla Holm Laegreid. Y él precisamente es el protagonista de esta noticia.
Resulta que este hombre, cuando lo estaba entrevistando el canal de televisión de su país, NRK, decidió sincerarse. Se ve que había estado sometido a mucha presión, y justo después de ganar se relajó y dejó salir lo que llevaba dentro. Pero no dijo nada relacionado con el deporte, lo que hizo fue hablar de su vida personal.
¿Qué dijo? Vamos a ir describiéndolo tal y como lo descubrieron los que lo estaban viendo en directo. Lo primero que dijo fue: “Hay alguien con quien quería compartirlo, aunque quizá no esté viéndolo. Hace seis meses conocí al amor de mi vida: la persona más hermosa y amable del mundo”. Hasta aquí todo dentro de lo normal, porque podría parecer una declaración de amor en un momento de efusividad emocional. Pero, ojo, que ahora viene el giro de guion. Porque continuó diciendo: “Hace tres meses cometí mi mayor error y la engañé”. Y aquí empezó a llorar.
Siguió diciendo que había sido la peor semana de su vida y que el deporte había quedado en un segundo plano los últimos días. Que lo único que le importaba era poder compartir este éxito con ella, puesto que eso significaría que seguiría en su vida. Y la describió así: “Tuve la medalla de oro en la vida, y estoy seguro de que mucha gente ahora me verá de otra manera, pero yo solo tengo ojos para ella”.
Claro, cuando tú ves esto, puedes pensar que este hombre no era consciente de lo que estaba haciendo. No hablo de la infidelidad, sino de exponer su vida personal de esta manera en una televisión nacional. Pero resulta que sí sabía lo que hacía. Porque continuó diciendo: “Mi única solución es contarlo todo, ponerlo todo sobre la mesa y esperar que todavía pueda amarme. Puede que sea imperdonable. Pero si me da la más mínima oportunidad de decirle cuánto la amo, prefiero suicidarme socialmente en televisión en vivo solo por esa pequeña oportunidad”.
Fíjate, por cierto, en esa expresión: “suicidarme socialmente”. Quiere decir destruir tu reputación pública. Es una expresión muy potente y muy gráfica.
Ahora bien, hay un lado de esta historia que merece especial atención, y es la situación de ella. Porque no solamente tuvo que lidiar con la infidelidad, que ya es duro de por sí, sino que además todo el mundo se enteró. Aquí en español tenemos una expresión muy útil: “poner los cuernos”, que significa ser infiel a tu pareja. Así que imagina lo que es enterarte de que te han puesto los cuernos y que, encima, lo sepa todo el país.
De hecho, ella comentó de manera anónima: “Es muy difícil perdonar, aunque me declares tu amor delante de todo el mundo. Yo no elegí estar en esta situación y es muy doloroso”. Y es comprensible que ella se sienta así, porque, al final, él decidió contar eso públicamente para dar pena, pero también es algo que pertenece a la intimidad de esa persona, y él decidió contarlo públicamente de forma egoísta. Cada persona tiene derecho a gestionar este tipo de situaciones en privado, y eso no lo respetó. Entonces creo que este hombre cometió un error por partida doble. ¿Tú qué opinas, oyente?